La Importancia de la Toma de Decisiones
- Javier Torres Landa

- 23 sept 2024
- 3 Min. de lectura

Para el desarrollo de una persona o una empresa, es necesario tomar decisiones. Las decisiones son el motor del cambio.
En una entrevista con Joaquín López Dóriga, el Dr. José Antonio Lozano (presidente de la junta de Gobierno del IPADE y de la UP), señalaba con mucha razón que hoy en día a la gente le cuesta mucho trabajo tomar decisiones porque tiene miedo a tomarlas.
Se puede interpretar cómo miedo al cambio o a lo desconocido. Pero la realidad es que la razón principal de esta situación es que existen tantas opciones que es difícil evaluarlas para tomar la decisión. Citaba el ejemplo de ver una película; hace no muchos años, había que ir al cine y las opciones disponibles eran cuando mucho 6 o 7. Hoy con las plataformas existentes, hay decenas de miles de opciones. En un entorno así, cuesta más trabajo y más tiempo evaluar para decidir qué película ver.
La mentalidad de las personas ha cambiado, cuando teníamos pocas opciones, era natural evaluarlas y escoger entre ellas.
Este planteamiento explica porqué en muchas ocasiones, los ejecutivos responsables de tomar decisiones en las empresas no son eficientes ni efectivos al tomarlas. No están mentalizados para ello.
Hoy en día es de suma importancia que los encargados de tomar decisiones estén bien capacitados para hacerlo pues las decisiones dentro de las empresas afectan todos los ámbitos del desarrollo del negocio y el de las personas que ahí trabajan.
Consideremos que en una empresa, las decisiones afectan:
· La orientación estratégica
· La optimización de los recursos
· La adaptación a los cambios
· La mejora en la productividad
· La reducción de riesgos
· El clima organizacional
Una empresa que aborda este tema y desarrolla a sus tomadores de decisiones, está dando el primer paso hacia la creación de equipos de alto desempeño, que a su vez potenciará el desarrollo de la empresa.
En el entorno actual de los negocios, considerando el clima político y económico que ya está en marcha y al que nos vamos a enfrentar durante estos próximos años, exigirá de las empresas una operación de excelencia para poder mantenerse competitivas en el mercado.
Como lo mencionaba en mi blog “Retos Próximos para los Empresarios y El Gobierno de México” el Nearshoring es un hecho. Durante 2023, llegaron más de 500 y en 2024 van 400 empresas. En cuanto se estabilice la situación política en Estados Unidos, después de sus elecciones en noviembre, vendrán muchas más.
El gobierno de México está involucrado y comprometido para este suceso. La reforma judicial no toca los temas de los tratados comerciales ni la certeza jurídica del marco comercial. Si bien hay dudas, y algunos analistas auguran un freno al proceso de Nearshoring, no hay que perder de vista que más del 80% de las exportaciones de México van a Estados Unidos y que México ha invertido en la infraestructura para soportar las inversiones. No hace mucho sentido poner en riesgo la relación comercial con nuestro principal socio.
Lo que sí es un hecho, es que algunas inversiones se han quedado en stand-by hasta que pasen las elecciones en Estados Unidos. En otras palabras, las inversiones dependen más de lo que ocurra políticamente en E.E.U.U. que de la reforma judicial en México.
Preparémonos desde lo personal hasta lo colectivo para enfrentar los nuevos retos y cambios que implica este fenómeno de manera que tanto las personas como las empresas mexicanas puedan crecer y alcanzar el éxito.





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